REFORMA PARCIAL EN CORUÑA, 15007

UN SALÓN DE PELÍCULA (LITERALMENTE)
UNA PEQUEÑA REFORMA QUE CAMBIÓ EL ALMA DEL ESPACIO
En A Coruña, en un piso de 1963 con techos altos y ventanales generosos, los clientes nos llamaron con un reto sencillo en apariencia: reformar el salón. Pero detrás del “sólo el salón” había mucho más.
El espacio estaba dividido en dos por un tabique que separaba comedor y salón, con muebles sin intención, poco orden, poca luz y nada de alma. Ellos querían justo lo contrario: más luz, más calma, más utilidad. Pero sin perder el carácter de la casa, ni las piezas que contaban su historia.
Querían poder recibir visitas, tener más almacenaje y disfrutar de su casa como nunca antes lo habían hecho.
Y sí, querían un sofá de tres metros para ver pelis. Lo tenían claro.
Nos pusimos manos a la obra.
El punto de partida fue mezclar el clasicismo europeo con el minimalismo japonés. Quitamos lo que sobraba, redistribuimos con lógica, y subimos el almacenaje aprovechando el espacio vertical de 2,80 m de altura. Como no tenían trastero, lo diseñamos.
Las molduras originales se restauraron y las dejamos respirar: la pintura no llega hasta ellas, así ganan presencia.
Textiles neutros, muebles ligeros, madera natural y mármol se encargaron del resto.
Cada decisión respondía a algo importante para ellos:
→ Un rincón para sus plantas heredadas, que cuidaban con mimo.
→ Un mueble reformado al que le dimos el sitio protagonista.
→ Una iluminación regulable, pensada para que con un solo clic tengan luz ambiente de cine.
→ Y un espejo de gran formato para duplicar la luz y la sensación de espacio.
Lo más complejo fue renovar toda la instalación eléctrica, que no cumplía normativa. Pero ese reto nos permitió crear distintas escenas de luz, cálidas y funcionales, para cada momento del día.
Hoy, nos dicen que no salen del salón. Que por fin reciben a sus amigos, que ven pelis sin moverse del sofá y que sienten, por fin, que su casa se parece a ellos.
No hicimos milagros. Solo quitamos el ruido.













